lunes, 11 de enero de 2010

REGRESOS (1993) F.Maduro

Dibujo:F.Maduro.

Estas fueron unas líneas que yo tenía escritas mientras terminaba los dibujos en el taller permanente "Antonio Herrera Toro" para la exposición "Regresos, fue en el año 1993, sin embargo creo que hoy siguen vigente, sobre todo para la gente del interior que se transforma en la capital y pierden toda la pureza que traen de la provincia, allí un dibujo de ese tiempo.


“Regresos”


Muchas veces olvidamos los valores, las ilusiones y los hechos simples de nuestra vida cotidiana en otros tiempos, tan lejana y tan ligada a los lugares donde nos formamos, que hasta pareciera que nunca estuvimos allí, sin embargo en algún momento se presentan cobrando su importancia, cuando sin saber porque, añoramos el tiempo y la manera como vivimos alguna vez.

En ocasiones incluso por aferrarnos a situaciones que a conciencia sabemos equivocadas persistimos en nuestra ceguera, deslumbrándonos por lo banal, la moda y lo artificial en una carrera que solo nos conduce a un final de horizontes vacíos, entonces en medio del cansancio, nos sorprendemos de hablar con nostalgia del tiempo que dejamos atrás, cuando todo era más sencillo, más definido, nuestras vidas más simples pero nosotros más felices.

Al momento de enfrentar esta realidad nos damos cuenta que estamos parados sobre un mundo falso e inestable, que tenemos la urgencia de volver a lo auténtico, que debemos entender que la honestidad, la solidaridad, la familia, los amigos y el cariño son valores insustituibles y el único camino cierto hacia ellos es nuestro propio esfuerzo individual por regresar a lo que éramos para hacernos más humanos.

Esta muestra pretende expresar con una visión sencilla, sentimientos hacia personajes que por anónimos hoy tienen importancia.


Francisco Maduro
Octubre de 1993

lunes, 4 de enero de 2010

LA ESPERANZA (realidad o sueño) 2009

Obra: Simón Oliveira
Titulo: "mi gente color de tierra"
140x100 cm

ESPERANZA.

Esperanza, palabra femenina por su fonética y tal como la mujer, tiene muchas connotaciones.

Cuando es un nombre y lo lleva la madre, es sinónimo de amor, devoción y respeto.
Cuando es la novia, la amante y/o la esposa, quien lo ostenta, se convierte en deseo, pasión o ternura.
Cuando de la amiga se trata, damos por descontado que significa confianza, confidencias o chismes.
Y si acaso es la hermana, esta palabra se convierte en un revoltijo, que unas veces es rabia, en otra protección y afecto… y en las más en fastidio y hastió.

Y podemos decir que también significa: utopía, sueño, ilusión síquica o pensamientos positivos, como lo diría algún psicólogo.

“La esperanza es lo último que se pierde”, reza un dicho popular, y se convierte entonces en una palabra solitaria y egoísta; cuando se usa en sentido particular, es muy probable que se cumplan nuestros deseos, porque la ley de las probabilidades está a nuestro favor: imposible de tener esperanza en pasar los exámenes, si no estamos estudiando, no creo que usted sueñe con ganarse un Kino, si nunca juega a la lotería.

Mucho más difícil cuando se convierte en “Esperanza globalizante”, la verdad simple y pura es que la mayoría de las veces, por no decir siempre, es una gran e injusta mentira.

Sostengo esto por lo siguiente: desde tiempos inmemoriales el hombre ha tenido la esperanza de ser libre sin haberlo logrado, a pesar de que ha recurrido a infinidad de soluciones que el mismo se ha planteado, entre ellas están:

.- Las religiones: quizá la más funesta de las razones, ya que es la que nos subyuga mas, porque nos promete mucho (reencarnación, el cielo, la resurrección de la carne, el perdón de los pecados, la vida eterna, entre otros.), y siempre nos deja con un sabor de que algo no funciona (serán los curas, pastores o sacerdotes o serán los feligreses que no sabemos rezar bien), recordemos la inquisición, los bancos del vaticano, la evangelización en nuestra América; oigamos a los musulmanes o a los judíos y veamos sus reglas religiosas que consisten en matar al contrario precisamente por divergencias en realizar dichas prácticas.

.- Las Ideas filosóficas, políticas y económicas: Las revoluciones americanas, la revolución francesa, el nuevo ideal, tercer reich, existencialismo, comunismo, el libre mercado, todas ellas propuestas de libres pensadores cuya esperanza era logar rehacer el hombre nuevo.

De esto tomemos un ejemplo: la revolución francesa trato de eliminar la llamada “corte de los milagros” (tomaba su nombre porque sus personajes pedían de día limosnas, haciéndose pasar por discapacitados, ciegos o mutilados y en la noche al llegar a la “corte” recuperaban “milagrosamente” la salud), esta corte estaba formada por indigentes, maleantes, borrachos, prostitutas, y habitaban las callejuelas y los bajos fondos de Paris.

Y me pregunto, nuestra esperanza de desaparecer esas lacras ¿sucedió?, o si de lo contrario, dicha “corte” fue tecnificándose y hoy en día existe en una versión altamente mejorada, si no, veamos a las actuales redes de prostitución incluyendo las infantiles, las de grandes estafadores (recordemos la caída de los bancos norteamericanos creadores de la crisis económica actual); los carteles de la droga, hoy institucionalizándose mediante la permisología de algunos estados cómplices; la mentira invadiendo todo nuestro planeta por la alcahuetería mediática.

En la antigüedad sentíamos estupor, cuando creíamos que lo cruel e inhumano era el enfrentamiento, cara a cara de dos ejércitos armados con lanzas y espadas. O cuando el afán guerrerista violaba, incendiaba o mutilaba con las manos a simples civiles, por erradicar una comunidad o una raza a la cual consideraba enemiga.
Y en ese entonces rogábamos esperanzados que con nuestros suplicas se cambiara dicha crueldad…
Hoy seguimos esperando que ese pedimento se cumpla, cuando el hecho de eliminar a grupos étnicos (ayer: judíos, polacos y gitanos, hoy: árabes y palestinos) mediante el uso de armas inteligentes y a control remoto, sea lo cotidiano en el nuestro mundo actual.

Ayer rogábamos con esperanza que no hubiera niños con hambre, y un grupo de prohombres, dignos representantes de nuestros países, logran comprometerse en la cumbre del milenio a disminuir para el año 2015, muchos de los males que aquejaban a la humanidad….
Veamos algunos de los compromisos de esa cumbre y algunos (son muchos) ejemplos de lo que nuestros prohombres de ese momento no lograron:

En cuanto a la libertad: Los hombres y las mujeres tienen derecho a vivir su vida y a criar a sus hijos con dignidad y libres del hambre y del temor a la violencia, la opresión o la injusticia. La mejor forma de garantizar esos derechos es contar con gobiernos democráticos y participativos basados en la voluntad popular.
…Hoy tenemos el triste caso de Honduras; o cuando se envían cantidades de jóvenes a pelar en Afganistán.

En cuanto a la igualdad: No debe negarse a ninguna persona, ni a ninguna nación la posibilidad de beneficiarse del desarrollo. Debe garantizarse la igualdad de derechos y oportunidades de hombres y mujeres.
… En muchos países todavía se cuentan con la esclavitud (disfrazada) de la mujer y el niño, en otros no se ha logrado disminuir el maltrato femenino e infantil.

En cuanto a la protección de personas vulnerables: No escatimaremos esfuerzos para lograr que los niños y todas las poblaciones civiles que sufren de manera desproporcionada las consecuencias de los desastres naturales, el genocidio, los conflictos armados y otras situaciones de emergencia humanitaria reciban toda asistencia y la protección que necesitan para reanudar cuanto antes una vida normal.
… lo que pasó (diciembre 2008) y sigue pasando en la franja de Gaza, con la población palestina.

En cuanto al respeto por la naturaleza: Es necesario actuar con prudencia en la gestión y ordenación de todas las especies vivas y todos los recursos naturales, conforme a los preceptos del desarrollo sostenible. Sólo así podremos conservar y transmitir a nuestros descendientes las inconmensurables riquezas que nos brinda la naturaleza. Es preciso modificar las actuales pautas insostenibles de producción y consumo en interés de nuestro bienestar futuro y el de nuestros descendientes.
… nos hemos convertido en “desechadores consumistas”, “agentes secretos de la cochinada”, producimos ingentes cantidades de basura… pero la escondemos, sin importarnos lo que pueda pasarle al medio ambiente, veamos lo que pasó con la actual cumbre sobre el cambio climático.

Revisemos algunas cifras (en millones) y comparemos:
Renglón: Año: 2000: Año: 2009
Pobreza: 1000 m. 963 m
Analfabetas: 861m adultos 774 m
Analfabetas: 113 m niños 75 m

Hambre (FAO): es inaudito, para este decenio, en vez de disminuir, han aumentado 18 millones para un record de 842 millones de personas, sin contar los decesos por hambres que nos muestran esta desesperanzadoras cifras: “cada 7 segundos muere un niño (menor de 10 años) por hambre y más de 100.000 adultos diariamente” (datos de la ONU).

Los invito a ver estos videos:

http://www.webislam.com/?idv=1096
http://www.webislam.com/?idv=1277

Revisemos los “diez mitos sobre el hambre en el mundo”
Veamos en este link:
http://weblogs.madrimasd.org/universo/archive/2008/09/01 99862.aspx

Y entonces nos preguntamos:
¿Donde están esas esperanzas?
Primero nunca existieron, parafraseando al poeta Andrés Eloy Blanco: “son ficciones que a veces dan a lo inaccesible cierta proximidad de cercanía”.

Mientras nosotros, seres humanos (¿pensantes?), sigamos peleando como “garrapatas en cuello’e perro” sobre nuestra situación personal y la traslademos de forma egoísta a los problemas que nos incumben a todos, nunca tendremos la posibilidad real de cambiar al mundo.
Además, es importante cambiar primero nosotros para luego exigirle a nuestra comunidad, a nuestros dirigentes y a nuestros gobernantes, que deban cumplir con el mandato que le dimos para proteger nuestro mundo…

Para ello debemos comenzar a tomar conciencia, pensado, analizando, buscando todas las informaciones (reales o falsas) para estudiar las causas verdaderas y de esa forma no permitir que se nos maneje, ni mediáticamente, ni por compromisos, ni por corruptelas y mucho menos por la flojera de Pensar.
Tenemos que tomar conciencia, repito, tratando de olvidar nuestra situación personal (que casi siempre es egoísta), y aprender que tenemos (en nuestras, buenas o malas democracias) el poder de elegir o cambiar nuestros representantes.
¿Y si no cumplen?

Nada más teme un burócrata, que un pueblo que tiene el concepto claro de saber y exigir lo que quiere.

Simón Oliveira
12/2009.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Marog diciembre 1994

En diciembre de 1994, una extraordinaria persona escribió esto con motivo de la Navidad, para un periódico de la parroquia San Pedro, siento inmenso placer de hacérselos llegar, por que el mensaje que encierra, sigue manteniendo vigencia !hoy¡
Gracias María Rosa.



En Franca Comunicación
Marog
Diciembre 1994.

¿Por qué será que en navidad, la vida se transforma y trastorna por igual?
Pues no se puede negar que en la familia, por ejemplo, muchas cosas suelen cambiar.

Se retoma la “unión”, “lo típico”, lo tradicional.
En el trabajo se respira otro ambiente y casi se aproxima a la “amistad”.

Muchos hijos se acuerdan “por aquí vive mi mama”, y algunos padres coinciden que es hora de “visitar a ese hijo” a quien por falta de tiempo es imposible abrazar.

La gente viene y va; el tiempo es corto y largas las ganas de celebrar.

Durante la Navidad y Año Nuevo el bolsillo de los que anhelan complacer, sufren un déficit presupuestario, con gusto y sin reparo.
¿Por qué?... Es Navidad.

La hermosa blanca, roja y verde Navidad, conciliadora de hombres de buena voluntad; máximamente irrumpe nuestra vidas, poniendo el paréntesis con que sueña todo niño durante meses, hacer realidad en un nacimiento o arbolito el juguete que el “niño Jesús” o San Nicolás” pondrá.
Yo también creo en la Navidad, mas le pido al “Niño Dios” como adulto que cuando termine la fiesta, nos deje la alegría, la amistad, la unión en la familia de todos esos hombres que la derrochan solo en “Navidad”.

Amor y Paz.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Para todos una Feliz Navidad (F.Maduro) 2009

Dibujo: Francisco Maduro

Absuelto el niño Jesús

Hasta las generaciones de los cincuenta del siglo XX y quizás algo más acá, para los que vivimos la infancia de aquellos años en nuestras vidas, tenía vital importancia la presencia del niño Jesús, porque era la entrega de cuentas, el balance de las ganancias y pérdidas durante todo un año, eso en lo referente a nuestras buenas y malas acciones y la compensación material, tangible, de nuestro comportamiento desde la navidad pasada.


Muchos niños con tristeza decían que el niño no sube a los cerros, otros ya sabían de su inexistencia y callaban, pero algunos sufrían mucho cuando otros compañeros de clase o niños más curtidos por la vida terminaban con aquella fantasía.

Se daban casos donde muchos reclamaban a sus padres el por qué los tuvieron engañados por tanto tiempo, cuando les prohibían que mintieran y justo ellos, sus padres, habían sido cómplices de ese engaño colectivo.

En mi caso personal vengo de una familia muy cercana a los hechos concretos, aunque sin embargo en casa seguían la costumbre del niño santo, pero no había regalos al pie del arbolito, que siempre era pequeño y a veces solo una rama natural pintada de blanco, era al despertar cuando encontrábamos los juguetes junto a la cama o debajo de ella.

Recuerdo claro que le escribí la carta y la puse en mis zapatos y vi con dolor como mi pedido no tenía que ver con lo que recibí; y a viva voz le dije a mamá y a los abuelos, cuando en su presencia destapaba los regalos y ellos festejaban en la cena de navidad…

… “¡Pero este niño Jesús siempre se equivoca!”
“Se lo escribí bien claro que yo quería un carrito para montarme y manejarlo yo y le dije que era azul y estaba en almacenes “Talo” y me trae un camión de bombero pequeñito,…y el año pasado le pasó igual”.

Sin embargo nos conformábamos por que podíamos jugar con los juguetes de los hermanos y amigos.


Una noche vi a mamá que colocaba unas cajas de color verde sobre el escaparate donde no alcanzábamos, allí estuvieron durante algunas horas hasta la media noche del 24 de diciembre.
Pero en aquella familia a todo se le buscaba una explicación.

Y también yo tenía la curiosidad de saberlo todo y aclarar otras dudas, me preguntaba ¿por que donde hablamos español llega el niño Jesús, pero en otros países de habla inglesa viene San Nicolás?, o es que acaso los dos traen juguetes a todos, y si es así, entonces: ¡A mí me debe regalos San Nicolás!… ¿o será que se dividen las tareas?

Ahora bien si todo es mágico y el niño santo trae juguetes igual que San Nicolás ¿Donde los trae y por que el niño Dios no tiene una bolsa? y ¿de qué tamaño es para traer tanto juguete.
Finalmente llegue a la conclusión de que eran mágicos, y pensando en eso, cerré la ventana del cuarto y la puerta; ¡Aja! Ahora vamos a ver por donde entraba el niño, debe atravesar las paredes porque es un santo, Pero de forma inmediata, mamá no me dejó por qué con el cuarto cerrado ella no hubiese podido entrar.


Sin embargo otra duda me preocupó. ¿Y si entonces no viene por estar las ventanas cerradas?

¡Que va! Mejor después mañana todo esto se lo preguntaré al abuelo Pancho el me lo aclarará todo.

Cuando vi las cajas de color verde bajo la cama y me di cuenta que ya no estaban las de arriba del escaparate se lo dije a mama:
“¡El niño Jesús no existe!... ¡porque estas cajas de regalo tu las tenías arriba del escaparate!”

Pero inmediatamente quien me respondió fue mi abuelita:


“¡Claro que el niño Dios existe! No ves que él ayuda a tu mama a tu abuelo, y a todos nosotros a que nos vaya bien en diciembre para comprarles los juguetes a ustedes, el niño Dios ahora está aquí en esta casa, no lo vemos pero está, es por eso que todos nos queremos más en la navidad”.

Quedé conforme con las repuestas y con los abrazos y besos de mamá abuelita, el abuelo Pancho, mis tías y tíos y por mi cuenta perdoné al niño Dios por equivocarse y no traer la navidad pasada y aquella los regalos del tamaño que yo lo pedía, al fin y al cabo no era culpa suya sino de mamá y yo bien sabía que en casa en ocasiones el dinero no alcanzaba.

Quedé tranquilo sin traumas, había tanto amor en el seno familiar que hoy entiendo que tenía razón la abuela Inés, el niño Dios estaba allí con todos nosotros.

Francisco Maduro.
12/2009

jueves, 17 de diciembre de 2009

"Recordatorio a Bolivar" (Simon Oliveira) 1969

Dibujo:Francisco Maduro
Dibujo: Simón Oliveira

Este poema fue escrito en el año de 1969, con todo el fervor revolucionario, que se tiene a los 19 años y con toda la influencia de los grandes poetas contestatarios de ese tiempo: como Alberti, Miguel Hernández, Andrés Eloy Blanco y por supuesto Neruda.
Hoy cuando se cumple un años mas de su muerte, pienso que es bueno resucitar este poema-


“PEQUEÑO CANTO A BOLIVAR”
Basado en el poema de Pablo Neruda
"Canto a Bolivar"
(Yo conocí a Bolívar una mañana larga…
I mirando el cuartel de la montaña, dijo
“Despierto cada cien años cuando despierta el pueblo)
1969



I
Yo conocí al hombre bajo la olvidada tierra.
Cien años con heridas
guardaban su esperanza.

Su nombre, su apellido,
levantaban los frutos de la angustiada espera.

Y le dije:
Padre para que has venido,
para que naciste.

Esta que fue tuya, no es tu tierra.
Estos nosotros, ya no los mismos de hace un siglo.
No ves nuestras manos…
están yertas; no ves nuestros ojos… están fríos;
no es nuestra, la espalda esta de ahora,
somos solo números que juegan
en las fábricas de los metales vivos.

–Entonces dime Padre;
para que naciste,
para que has venido-.

Y el hombre de hace un siglo
con su voz de silencio, me dijo:

“Yo fui muerto en la cruz del dolor de mi pueblo,
y hoy estoy aquí,
tengo las cuencas llenas de un continente despierto.

Mi amor esta cosechado,
en la cabeza última
del montón pretérito.

Tengo un millón de hijos en la cárcel,
y otro millón de hijos
– en las torres petroleras –
puestos a secar.

Ya mis caminos se secan
tiene la sed de un viajero.

Y he visto como en el campo
se marchita “la astilla de eternidad”.

He bebido las ansias de mi tierra,
y he escuchado las manos que piden libertad¡¡¡

II
Hoy la semilla del hombre
es pasto de los lobos,
con ojos de níquel y cuernos de oro.

Tengo 109 años,
firmes como erecciones,
y cansados de olvidar.

Aquí estoy contigo.
Y colgar del rabo de los nervios
para estrellar las palabras
como un millón de piedras
ante la imagen de la puerta más grande.

Y vestidos de kaki,
con humo en las manos,
voltearemos la calle
para herir las ruedas del camión más grande.

Para el pequeño segador
le traje un nombre,
“EL OBRERO DEL CALCIO”
con el molera los huesos
del lobo del hombre,
del que habló Andrés Eloy.

No tendremos comandantes sino pueblo,
no tendremos gobernantes sino pueblo.
Ya no tendremos mas mando
sino un continente despierto.

Junto a mi mano hay otra
y hay otra junto a ella
y otras mas y mil manos que aún tu no conoces…
… Soy un siglo de manos
“con erección de antenas”.

Esas las ultimas de mi primer momento,
vieron los caballos del día final de la guerra;
y otras cumbres tomaron sus rojos luminares,
avasallaron al hijo de mi cimiente eterna
para colocarles un numero y computar sus ideas.

Tabularos sus ansias con sofismas de aurora.

Ya están maduras las espigas
de las manos para tomar
el segundo de su hora.

Las ciudades incendiadas ondean mi nombre,
los campos olvidados flamean mi nombre.
Los pueblos oprimidos pronuncian mi nombre.
La aurora verdadera se encuentra enrojecida
por la sangre del hombre.

Voy naciendo en ti
como surtidor de esperanza.

Tengo un siglo de silencio
y un ejercito que lucha
bajo las sombras de la tierra.”

III
Y el padre nuestro que estaba en la sangre
guardó la palabra nuestra de cada día,
y siguió adelante;
detrás de su espada estaba un continente con brazos de fuego.

Y recordé sus palabras:
“Despierto cada cien años cuando despierta el pueblo…”

“Tengo las cuencas llenas de un continente despierto.”


Simón Oliveira
1969

A los 10 años de la tragedia de Vargas (F.Maduro) 2009

Dibujo: Francisco Maduro


“Los lugares de la Memoria”

En ocasiones pienso, en los acontecimientos de la vida de cada uno de nosotros como si fuesen capítulos de un libro, que a su vez conforman el enriquecimiento de la memoria, siempre aferrada a las emociones y a los sentimientos de la gente.

Su estadía en nuestras mentes es tal, que pareciera que lleváramos a cuesta un cargamento de recuerdos para toda la vida, donde permanecen los lugares, los paisajes y las personas en escenarios intactos, con gente que no envejece como si fuese una fotografía en el tiempo; es por eso que en algún momento esos recuerdos se deslizan hacia nuestro sueño, y en ocasiones los vivimos con tal intensidad, que al despertar persiste la sensación de haber estado allí, justo en alguna parte de nuestro pasado, donde la noche nos llevó por unos minutos mientras tratamos con esfuerzo de adaptarnos a nuestra realidad.

Es como si algo se hubiera desprendido de ese equipaje de recuerdos, descubriendo que parte importante de nuestras vidas, ha estado allí en esos lugares de la memoria, congelados en el tiempo.

Se dice que uno es parte del entorno, de sus cosas, de su casa, de su familia y de la comunidad; por lo tanto somos una pieza en ese pequeño mundo, formamos parte de él y a su vez él parte de nosotros, tanto es así que a veces la gente se entristece e incluso llora al abandonar la vieja casa donde se formó, alejándose, solo porque va a casarse o simplemente se va a mudar de residencia, pero también porque se despide de los recuerdos entre las paredes de ese hogar, de manera que a partir de esa separación, aquella casa y los años vividos en ella se vuelven una referencia, un capitulo inolvidable que nos va a acompañar hasta la muerte.

Mas doloroso aún es la separación del hogar cuando se presenta de manera violenta, por que el desamparo y el sentimiento de pérdida, desequilibra nuestras vidas afectándonos terriblemente.

Cuando las víctimas de la tragedia de Vargas, fueron trasladadas al poliedro como refugio provisional, en ocasiones se escuchaba en la madrugada, de manera aislada, el llanto de varios de los rescatados, sin embargo en la mañana, al despertar, la mayoría lloraba, dándose la paradoja que la pesadilla era la propia realidad.

Una joven solidaria que conocí y que trabajó por aquellas familias, no soportó el dolor y la tragedia de aquellos, cuando le hablaban de lo que habían perdido y de los momentos en que vieron literalmente desaparecer por completo su comunidad; aquella joven tuvo que abandonar la ayuda directa con los refugiados y dedicarse a colaborar desde afuera, porque se sintió tan afectada en lo personal, que se convirtió en un tormento cada una de las veces que tenía ante sí el drama de aquella gente.

Esas escenas están en la memoria de esas personas para siempre y es seguro que sueñan que vuelven a Vargas, a su casa y al mar, como evadiendo la realidad de sus vidas y retornando al lugar donde pertenecen, como si la memoria también les brindara un consuelo a través de los sueños.

Muchos de ellos volvieron, porque tampoco soportaron estar tan lejos de su entorno, descubriendo sin darse cuenta que mirar el mar todos los días, era una necesidad y regresaron a las ruinas de aquel estado que los hacía padecer aun más su dolor, pero al menos estaban allí, en el lugar al cual pertenecían ellos y sus recuerdos.

Esos lugares de la memoria no los ven otros, nos pertenecen íntimamente, son tremendamente personales, pero sabemos lo que se siente cuando alguna melodía o un perfume particular, nos llevan hasta ellos, porque si de algo estamos seguros es que esos lugares existen.

Ahora bien: ¿a dónde van esas vivencias?, ¿las llevamos en la memoria y mueren con nosotros al final de la vida?, ¿enterramos a los muertos con esos recuerdos?,
¿En donde se quedaron esas historias y para que se instalaron por tanto tiempo en nuestras mentes?

Allí en esos lugares, quizás esté entre escombros escondida la felicidad, junto al amor de los principios, antes de que envejeciera o se desvaneciera con el mismo paso del tiempo; debe estar también el afecto de los abuelos, el abrazo de nuestros hijos cuando pequeños y todo lo que no tenemos ahora y que guardamos en esa carga de recuerdos.

Mamá recordó toda la vida, cada una de las escenas y palabras que formaron parte de su breve unión con papa, y recordaba con fidelidad cuando diariamente, desde lejos, anunciaba con silbidos su retorno al hogar junto al cariño para ella en su llegada. Le brillaban los ojos cada vez que nos contaba aquello y nosotros la escuchábamos como si fuera la primera vez, luego se disponía a seguir sus oficios, mientras yo le veía la nostalgia en su carita ajada por los años y por la vida como preguntándose resignada: ¿donde están esos momentos? y poco a poco mientras hacía sus labores volvía a su realidad.


…y con esos recuerdos se nos fue una tarde de julio.

Hoy me pregunto si habrá un lugar donde encontremos nuevamente esos recuerdos, si la gente de Vargas despertará una mañana con su mar eterno al frente; si podremos ver otra vez las casas que derrumbaron recién construidas, con sus paredes blancas y sus puertas con olor a madera; tener otra vez nuevas las calles que hoy nos lastiman con su aspecto, vivos a los abuelos con su amor y su sabiduría y escuchar los silbidos y la alegría de papa, llegando a casa a abrazar a mama con su cara alegre de cuando tenía veintitrés años.

En algún espacio, más allá de la vida, guardados en la eternidad deben estar esos lugares de la memoria.

Francisco Maduro.
11/2009.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Su Voz (poema) F. Maduro

dibujo: Francisco Maduro


SU VOZ
Francisco Maduro

Solo tengo a ratos su voz,
deshaciendo silencios eternos
acercando emociones vivas
descubriendo en el balance
de esta tristeza
que era mi pieza extraviada.

Pero su voz
que es todo cuanto tengo,
lleva en su equipaje
las palabras convictas
de la historia oculta,
en la delgada tarde
de unos años desteñidos
cuando escribía su cintura
con mis brazos sin cansancio.

Se que formó con su piel
en una noche de julio
el molde de mi cuerpo
como suave arcilla,
y ya no encuentro
mi cuerpo
y ya no encuentro su boca.

Le pertenezco entero,
como el silencio a la soledad
y solo tengo a ratos su voz,
solamente su voz
dulce,
tibia,
amiga.
…pero lejana
como la felicidad…